lunes, 19 de mayo de 2025
Entre rejas y ruinas.
sábado, 10 de mayo de 2025
Cuando perdimos la cruz de San Juan
Tan solo con leer el título de nuestra entrada cualquier cofrade ecijano sabe de qué vamos a escribir. Exactamente. Hoy nos vamos a detener en cómo una joya de plata y carey, la cruz que pertenecía a la hermandad de San Juan se perdió y desde hace más de cincuenta años forma parte central del patrimonio de la cofradía de las Penas de San Vicente de Sevilla.
Siguiendo lo recogido por el historiador Gerardo García León, la cruz había sido encargada en1734 por el Marqués de Alcántara del Cuervo, por aquel entonces hermano mayor de la corporación ecijana. Aunque durante cierto tiempo se habla de orígenes americanos, en realidad, fue encargada al maestro ebanista Juan Francisco de Pareja, vecino de Andújar. Desde entonces, la cruz se utilizó tanto para los desfiles procesionales en la madrugada del Viernes Santo como durante el tiempo que la imagen permanecía en su camarín.
![]() |
| Jesús Nazareno de San Juan con su antigua cruz (Laboratorio de Arte) |
Es en este momento cuando debemos introducir en esta historia a Ricardo Comas, pintor y profesor de dibujo que realiza, en aquellos años, diferentes encargos para Écija, entre ellos la decoración de la iglesia de San Juan. No es muy descabellado concluir que durante sus trabajos, Comas conociera de la existencia de la joya que poseía la hermandad de San Juan y que, sabiendo también del crecimiento que estaba viviendo en aquellos momentos la corporación de San Vicente, avisara a Juan Carrero, uno de los artífices del auge de la cofradía sevillana.
Siguiendo el relato del propio Carrero en La Hermandad de las Penas: Su Historia, Comas le mostró una fotografía de la cruz y también sobre el deteriorado estado en la que se encontraba la misma. En el verano de 1966, otro hermano de las Penas le facilitó a Juan Carrero una serie de fotografías que confirmó del extraordinario valor de la cruz. Ese hermano era el músico Antonio Pantión, autor de la archiconocida marcha de procesión Jesús de las Penas, y que había acudido a Écija para el acompañamiento musical en algún acto litúrgico.
Después de esto los acontecimientos se precipitan. Comas se ofrece a trasladar la cruz a Sevilla. En marzo de 1967 llega la cruz a San Vicente donde los miembros de la Junta de Gobierno constatan tanto la riqueza de la obra como su mal estado. A principios de abril, el cabildo de la hermandad ecijana autoriza la venta y un grupo de donantes de las Penas hacen entrega de una señal de 15.000 pesetas. Ese mismo mes, el arzobispado autoriza la compraventa entre las dos organizaciones religiosas y a finales de mes se cierra el acuerdo al entregarse la cantidad restante (110.000 pesetas).
| Jesús de las Penas con la cruz de San Juan (cuestiondecofradias.blogspot.com) |
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Carrero Rodríguez, J. (2000). La Hermandad de las Penas: Su historia. Hermandad de las Penas de San Vicente.
García León, G. (1993). La cruz de las Penas de San Vicente. Laboratorio de Arte, (6), 305–310.
Rodríguez, J. A. (2017, enero 10). Así llegó la cruz de carey a las Penas de San Vicente. ABC.
sábado, 3 de mayo de 2025
Villegas Marmolejo, pintor renacentista en Écija
Pedro de Villegas Marmolejo fue un pintor sevillano renacentista que, además de su trabajo en este arte, también tuvo su reconocimiento como escultor, policromador y retablista. En su biografía se puede descubrir un perfil de persona culta, humanista bien instruida, con relaciones con los grandes políticos de la época (es conocida su amistad con Arias Montano, que ocupó cargos destacados con Felipe II) y reconocido coleccionista de obras de artes.
No obstante, cualquier estudioso de arte y, más en concreto, de la pintura reconoce a Villegas Marmolejo como un pintor destacadísimo de su periodo. Bebió de las influencias de la época pero con la capacidad para crear un estilo propio y adaptarlo a su lenguaje. Se le considera un pintor romanista, esto es, inspirado en las ideas del Renacimiento italiano al que dotó de detallismo, del uso de colores sobrios y de un gran esfuerzo por conseguir armonía a través de la composición.
En la provincia de Sevilla y en su capital se conservan algunos ejemplos de sus obras. En el retablo de la Visitación de la Catedral de Sevilla dejó constancia de su capacidad para aunar pintura y escultura pero existen otros ejemplos como la Anunciación de la iglesia de San Lorenzo o varias obras para el Hospital de las Cinco Llagas. En el caso de Écija, durante toda su trayectoria profesional realizó varios encargos. Muchos de ellos se concentran en la década de 1570 donde realiza las pinturas del retablo de San Lorenzo para la iglesia de Santa María, trabaja en el dorado y estofado del retablo de San Marcos de la iglesia de Santiago y lleva a cabo el retablo (hoy desaparecido) para el sagrario de la iglesia de Santa María.
En cualquier caso, dos de sus obras más destacadas no sólo en Écija sino en toda su producción, las ejecutaría casi veinte años antes. Se tratan de dos cuadros con la misma temática, Cristo como fuente de la Vida, que realiza para las iglesias de San Gil y Santa Cruz en 1554 y 1555 respectivamente. Estas obras, cargadas de simbolismo cristiano, representaban la idea de que sólo a través de Cristo se podría alcanzar la Salvación. En su estudiada composición, Cristo aparece en el centro del cuadro y sobre una fuente mientras de las heridas de su cuerpo mana sangra. La fuente representaba el Bautismo y la Redención. La sangre es recogida con cálices y vasos sagrados por una galería de personajes que representan a la Iglesia (sacerdotes, obispos, cardenales e incluso el Papa).martes, 22 de abril de 2025
Que vuelva el tren a Écija...pero con matices
Estoy seguro que muchos de vosotros, al igual que nos ha pasado a nosotros, habéis escuchado a algún vecino de la ciudad de Écija anhelar el regreso de la línea ferroviaria que durante casi cien años, desde finales del siglo XIX y hasta la década de 1970, existía en nuestra ciudad: "¡qué cómodo sería viajar en tren hasta Sevilla!". Hace poco nos llegó una imagen que nos traía los precios y el trayecto que componían la línea desde Écija hasta la capital lo que nos llevó a pensar que, como ocurre en muchas ocasiones con lo que no se tiene o con lo que se pierde, tal vez tendemos a idealizarlo sin reparar en inconvenientes.
La llegada del tren a Écija hay que ubicarla en la segunda mitad del siglo XX. Los últimos veinte años del siglo, incluso un poco antes, desde la llegada de la Restauración (1875), se produce el mayor impulso del ferrocarril en Andalucía. En 1878 se inauguraban los cuarenta kilómetros aproximados que separaban la ciudad con la localidad de Marchena. Con este trayecto, Écija quedaba unida por ferrocarril a la capital aunque con un solo tren por día.
La salida desde la estación comenzaba minutos antes de las cuatro y media de la madrugada y, después de pasar por La Luisiana y Fuentes de Andalucía, se desplazaba hacia el sur para detenerse en Marchena, Utrera y acceder a Sevilla capital desde el sur, justo tras realizar una última parada en Dos Hermanas. Si tomamos como referencia el horario oficial, cualquier pasajero que partiera desde la estación de Écija llegaría a Sevilla después de cinco horas que, sin embargo, suponía un notable avance si lo comparamos con las varias jornadas de camino que eran necesarias a caballo o en carro.
A partir de 1880, se inicia una segunda etapa de expansión del tren por Andalucía. De hecho, las combinaciones desde Écija se duplicaron en esta fase. La Compañía de los Ferrocarriles Andaluces inauguró en 1885 una nueva línea Marchena - Córdoba que, tras pasar por Écija, continuaba por Fuente Palmera, La Carlota, Guadalcázar...hasta Córdoba.
miércoles, 15 de abril de 2020
jueves, 10 de enero de 2019
Justo Morterero: buen padre, esposo y maestro
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
www.todoslosnombres.org
www.pablomorterero.blogspot.com
www.gentesdeguadalajara.blogspot.com
miércoles, 2 de enero de 2019
El aislamiento de Écija

martes, 21 de febrero de 2017
El porqué de una calle Nueva
El proyecto definitivo que concluiría con la inauguración de la Avenida Miguel de Cervantes en 1912 mostraba varias ventajas. Con respecto a los gastos necesarios para la expropiación de bienes inmubles, en este área se concentraban varios solares propiedad del Ayuntamiento, además que comparada con otras posibilidades, el precio resultante era menor. Aún así, se intentaría ocupar el menor espacio posible de cada una de las propiedades.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
www.iaph.es
LÓPEZ JIMÉNEZ, Clemente: Más allá de la ciudad barroca. La morfología urbana de la Écija contemporánea. Sevilla: Diputación de Sevilla, 2016
MARTÍN SOLER, Antonio, "La Plaza Mayor de Écija en la segunda mitad del siglo XIX" en Actas del V Congreso de Historia de Écija. Écija: Ayto.de Écija, 2000.
MÉNDEZ VARO, Juan: La Avenida Miguel de Cervanes. Écija: Asociación Amigos de Écija, 2011
SAN MILLÁN GALLARÍN, Carlos, "Actuaciones sobre el recinto amurallado de Écija en los siglos XIX y XX y incidencia en la etructura urbana". en Actas del V Congreso de Historia de Écija. Écija: Ayto.de Écija, 2000.
miércoles, 25 de enero de 2017
La repoblación cristiana de Écija
![]() |
| Añadir leyenda |
MITRE, E., La España Medieval. Madrid: Istmo, 1999.
GONZÁLEZ JIMÉNEZ, M., "Repoblación y repartimiento de Écija" en Actas del I Congreso sobre Historia de Écija. Bimilenario Colonia Augusta Firma Astigi. Tomo I. Écija: Ayto. de Écija, 1988.
martes, 3 de enero de 2017
La extensión de Astigi
![]() |
| Calzada romana en c/Fdo.Labrada | Foto: Romero-Carrasco, 1993, op.cit |
En la zona occidental, los límites no coinciden con Puerta Cerrada sino que van más allá, hasta la calle San Juan Bosco, lo que reduciría la enorme distancia que en otras hipótesis quedaba entre la ciudad y el anfiteatro. Los hallazgos de lápidas y tumbas en la calle del Carmen y en la Avenida de los Emigrantes confirman esta extensión. Por último, hacia el sur, la ciudad crecería hasta el arroyo aunque es poco probable que esto ocurriera desde el momento fundacional. Más bien, fue fruto de la expansión de los siglos II y III. Al otro lado del cauce, en la zona hoy ocupada por la Avenida Cristo del Confalón, se edificarían villas suburbanas.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
RODRIGUEZ TEMIÑO, José Ignacio, "Notas acerca del urbanismo de la colonia Augusta Firma Astigi" en Actas del I Congreso de Historia de Écija. Écija: Ayuntamiento de Écija, 1988
ROMERO PAREDES, C. y CARRASCO GÓMEZ, I. (1993b): “Excavación arqueológica en c/ Fernando Labrada s/n. de Écija (Sevilla)”en AAA’93.III, 736-741.
SAÉZ FERNÁNDEZ, P., ORDOÑEZ AGULLA, S., GARCÍA VARGAS, E., y GARCÍA-DILS DE LA VEGA, S. Carta Arqueológica Municipal de Écija. Junta de Andalucía. Consejería de Cultura, 2004.
domingo, 4 de septiembre de 2016
Los regadíos medievales de Écija
"Muchas veces el sonido que estas ruedas hacen se oye a gran distancia, mayormente de noche, que parecer hacer concordancias con la música"(Pedro de Medina).
![]() |
| Fuente de los Cristianos | Foto: Conocetusfuentes.com |
![]() |
| Noria de vuelo en el Bajo Genil | Foto: Albendindesdelatorre.blogspot.com |
Con estas obras de ingeniería no sólo se abastecía a cultivos hortofrutícolas sino también a campos de cereal, olivares, lino, leguminosas,...o algodón, cultivo propio del área urbana de Écija que, de hecho, era conocida como Medina Alcotón por parte de los musulmanes. Los campos tenían rendimientos altos para la época y, aunque no poseemos datos completamente fiables sobre la productividad de estas propiedades, la hipótesis más plausible defiende unos rendimientos de cuarenta por uno y de tres o cuatros frutos por año en las huertas.
Otro hecho que incide en el gran valor de estos campos es el interés de las grandes fortunas por hacerse con estas propiedades, algunas en manos de pequeños o medianos propietarios. Los tribunales de agua constituían el último recurso para defender los intereses de los propietarios, además de encargarse del correcto uso del agua y la mejor distribución posible de los turnos de riego. Además, en el caso de Écija se hace referencia también a los Alcaldes de Río, con la función específica de evitar los altercados, en algunos casos saldados con muerte, que se producían en relación con el uso y disfrute de las aguas y, que, por simple lógica, aumentaba sobremanera durante los periodos de estiaje.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
MITRE, E., La España Medieval. Madrid: Istmo, 1999.
RODRÍGUEZ MOLINA, J., "Los regadíos bajomedievales en Écija" en Écija en la Edad Media y Renacimiento. Actas III Congreso de Historia. Sevilla: Ayto.de Écija, 1993.
jueves, 28 de julio de 2016
Écija andalusí (y IV).
![]() |
| Hallazgos en Plaza de España. Fuente: García Baena, A. (2006) Écija musulmana, ulemas y familias. Asociación Cultural Ecijana "Martín de Roa". |
![]() |
| Elementos cerámicos: candil, dos jarras y un fragmento de ataifor | Foto: Almudena Gómez |
BIBLIOGRAFÍA DE LA SERIE












