miércoles, 4 de noviembre de 2015

La Plaza Mayor de Dauzats.


A principios del siglo XIX España estaba de moda. Los soldados franceses (también los ingleses) que habían luchado en la Guerrra de Independencia española habían vuelto a casa y narraban sus historias en las ciudades españolas. A partir de 1830 centenares de viajeros recorrieron la Península para conocer España de primera mano ungidos por el espíritu del Romanticismo. Uno de ellos fue Adrien Dauzats,  hijo de un tramoyista del Gran Teatro de Burdeos, que junto a otro pintor, Pharamond Blanchard, visitó la Península auxiliando al barón Taylor, a quien el monarca Luis Felipe de Orleans le había encargado formar una colección de pinturas españolas para el Museo del Louvre. Dauzats llegó a Paris en 1823 con diecinueve años y en el taller del pintor Julien-Michel Gué se formó como pintor paisajista, lo que le convirtió en uno de los grandes testimonios de la afluencia de artistas extranjeros durante el siglo XIX.

Pósito, Pescaderías y Covento de San Francisco
Un primer viaje se realizaría en 1833, recorriendo el trayecto desde Barcelona hasta Madrid, pasando por Lérida, Zaragoza o Guadalajara. En 1835, vuelven a España, desembarcando en Cádiz y llegando hasta Madrid. Es en esa ocasión cuando Dauzats visita Écija, al menos tres ocasiones teniendo tiempo de tomar apuntes de sus monumentos y su paisaje. Su estancia queda reflejada en sus cartas donde relata el asalto que sufrió en La Carlota, a sólo tres leguas de Écija, y en el dibujo a lápiz de la Plaza Mayor con la leyenda "Grand Place / Plaza Mayor a Ecija, Mai 1836" (Plaza Mayor en Écija, mayo 1836). Esta obra como otros muchos dibujos que realizó durante su estancia española tuvieron gran éxito y resultado de ello es la gran dispersión de las obras de Dauzats pues muchas fueron subastadas con gran éxito en el mercado del arte. Si nos fijamos, en el margen derecho aparece el sello "Vente Dauzats".

El dibujo de la Plaza Mayor de Écija de Dauzats fue adquirido hace unos años por el Museo de Bellas Artes de Sevilla como testimonio de la presencia de pintores románticos en nuestro país. Se trata de la representación más antigua de la Plaza Mayor, anterior a la elevación de su suelo que le otorgó el nombre de "El Salón". Sin duda, el dibujo de Dauzats es un testimonio singular del pasado de la ciudad. En el frente norte (a la izquierda del dibujo) aparecen dos edificios desaparecidos, los del antiguo Pósito y de las Pescaderías con soportales en la planta baja. A continuación el conjunto de edificios del Convento de San Francisco, con la capilla de la Vera-Cruz en primer término y el mirador con cubiertas derribado en el siglo XX y recuperado tras la última restauración de San Francisco. En el frente oriental, el que se conocía como del Cabildo Viejo, un conjunto heterogéneo de edificios con miradores de una, dos o tres plantas entre las calles Platerías y Valderrama. . El conjunto de edificios de la zona sur desaparecerían por la apertura de la Avenida Miguel de Cervantes a partir de 1881.

Torre mudéjar de Santa Bárbara
Junto al Convento de San Francisco, Dauzats resaltan otras obras arquitectónicas de la ciudad. En el centro del paisaje urbano aparece la torre de San Juan con un campanario barroco de proporciones algo ampliadas en el deseo romántico de embellecer la realidad. Sobre las manzanas de casas de la derecha, la torre mudéjar de Santa Bárbara destruida por un rayo en 1892. También se permitió algunas libertades e incluyó algunos detalles decorativos y pequeños grupos de personas que le dieran dinamismo y aliento vital a la plaza. En el centro de la plaza se observa la famosa fuente de las Ninfas desmontada por el Ayuntamiento en 1866.



BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.
CARRASCO, I. y MARTÍN PRADAS, A., La imagen de Écija: Análisis literario e iconográfico de la ciudad en Actas de las V Jornadas del Patrimonio Histórico de Écija. Écija: Asociación Amigos de Écija, 2007.
MUÑOZ, Mª del Valme y GARCÍA LEÓN, Gerardo, La Plaza Mayor de Écija en 1836: la visión romántica del pintor Adrién Dauzats en MUS-A. Revista de los Museos de Andalucía. Nº 6. Sevilla: Consejería de Cultura. Junta de Andalucía, 2006. 
Museo Nacional del Prado (www.museodelprado.es)
Museo Bellas Artes de Sevilla (www.museosdendalucia.es)
 

martes, 27 de octubre de 2015

El castillo de San Gil

Más allá de los excepcionales hallazgos de época romana que se han descubierto en el yacimiento del Picadero, la misma zona estuvo ocupada desde la Edad Media por la alcazaba de la ciudad, una fortaleza de origen almohade . No en vano, la toponimia del lugar da suficientes pistas que recuerdan aquel edificio: la calle Alcázar, el yacimiento Plaza de Armas, la calle Cadenas,...El recinto sufrió una continua pérdida de valor estratégico que le llevó al deterioro y, finalmente, desaparición, en especial durante las últimas décadas. En el siglo XVI el cabildo aún invertía sumas de dinero en el mantenimiento de los muros del alcázar. Un siglo más tarde las tareas se centraban en demoler las zonas con peligro de derrumbes y de las que se quejaba el vecindario. 

Recreación del alcázar de Écija | Foto: Turismo Écija
El recinto tenía cuatro puertas que daban acceso al interior. La puerta principal de la alcazaba sería el Arco de las Cadenas demolido durante el siglo XIX y cuyo nombre procedería de las cadenas que por fuera del acceso marcarían los límites de la jurisdicción de los alcaides. Se hallaba en la confluencias de las actuales calles Cadenas, Rojas y San Antonio. Avanzando hacia el este por la calle Rojas se abriría la Puerta del Sol, precisamente en el cruce con la calle Sol, tal vez por puntar hacia el este. Con una estructura acodada, de doble giro, la Puerta del Agua se hallaba en la subida de la calle San Marcos y su denominación procede de su uso para abastecimiento de agua a la guarnición. Al Oeste, se abriría la Puerta de la Plaza de Armas, de la Escalera o, por el uso que se le dió a la zona del alcázar, Puerta del callejón del Picadero.

En el interior de la muralla existiría otro recinto del que formarían parte las torres del Concejo, en la subida de la calle Alcázar desde la Merced, o la de la Mazmorra, según Collantes de Terán, en el área SE. A través de las campañas arqueológicas realizadas desde 2001 en el yacimiento Plaza de Armas se ha completado la información sobre la época medieval, de dominio mayoritarimente andalusí pues la ciudad fue tomada a principios del siglo VIII y sólo en 1236 fue conquistada por Fernando III. Por ejemplo se ha descubierto la existencia de unas murallas de época cristiana que cortan la Plaza de Armas en varias zonas que puede indicar los diferentes cambios producidos tras la conquista de la ciudad. Igualmente, se han descubiertos varios enterramientos musulmanes de época califal muy similares a los hallados en las intervenciones arqueológicas de la Plaza de España.

Por tanto, a pesar de que los últimos descubrimientos han revelado una importantísima ocupación de época romana - a la que hemos dedicado algún artículo en nuestro blog (Los Amores de Zeus, nuevo tesoro astigitano ) - el alto de San Gil continuó con una importante función defensiva durante la etapa musulmana, decayendo sólo a partir de la conquista cristiana, en un proceso continuado desde el siglo XVI hasta los últimos treinta años del siglo pasado. 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.
www.iaph.com
www.turismoecija.com
Carta Arqueológica Municipal de Écija.
P.E.P.R.I.C.C.H.A
Fernández, A., "La arqueología en Écija a la luz de los nuevos hallazgos y de la creación del Museo Histórico-Municipal" en Anales de la Arquelogía Cordobesa, número 15. Córdoba.

  

martes, 20 de octubre de 2015

Lucio Caninio Pomptino

Los trabajos arqueológicos realizados en la Plaza de España a finales del siglo pasado descubrieron la excepcional Amazona Herida, la natatio que ocupa parte de la plaza y la existencia del cementerio musulmán más grande de Europa, pero esos hallazgos estuvieron acompañados de otras piezas menores como la que hoy nos ocupa, una inscripción honorífica dedicada a Lucio Caninio Pomptino por su esposa Arria y que hoy se muestra en el Museo Histórico-Municipal.

La inscripción, realizada sobre parte de una columna de mármol oscuro, se fecha hacia el siglo I a.C. aproximadamente, coincidiendo con la deductio (fundación) de la colonia Augusta Firma. Su descubrimiento muy próximo a la superficie y por tanto en nivel estratigráfico que no le era propio lo que se explica porque fue reaprovechada como antigua solería de la plaza tras las obras realizadas en la misma durante el siglo XIX  para la construcción de varios aseos. A pesar de esto, se cree que su ubicación original sería en el foro colonial de la ciudad, probablemente en la zona de termas. Sus dimensiones y su material dan idea de la importancia que tuvo el foro astigitano y, por tanto, la de la propia ciudad.


Las inscripciones romanas representan una importante fuente de información para el historiador. Para demostrarlo hemos señalado en la imagen de la inscripción de más abajo con un número y un recuadro la información obtenida de la protagonista de nuestra entrada. En el caso de Lucio Caninio Pomptino (1) sabemos que pertenecía a la tribu Papiria (2), a la que pertenecían los fundadores de la colonia Augusta Firma. Lucio Caninio Pomptino era un veterano militar con el cargo de centurión en la II Legión Pansiana (3) que además ejerció como augur, magistratura religiosa (4), y duoviro (5), principal cargo municipal.


Los duoviris de la ciudad eran una pareja de ciudadanos elegida entre ciudadanos que tenían capacidad para hacer frente a la summa honoraria, cantidad de dinero que deberían regalar a la ciudad para espectáculos lúdicos e infraestructuras. Además, Lucio Caninio Pomptino era augur, un sacerdote con poderes de adivinación a través del vuelo, el canto o la alimentación de determinadas aves, con los que tenían enormes influencias en las decisiones más importantes.

La referencia a la II Legión Pansiana parece relacionarse con la figura de Gayo Vibio Pansa Cetroniano, perteneciente al círculo de amistades de Julio César y gobernador en Bitinia, Ponto y la Galia Cisalpina. No queda claro cuál era la Legión Pansiana pero todo indica que sería la II Legión Sabina que fue reclutada por Pansa previa a la batalla de Forum Gallorum, junto a la vía Emilia, en los enfrentamientos entre Marco Antonio y las fuerzas republicanas. Precisamente, Pansa fue herido de muerte y la Legión II Sabina en homenaje al fallecido puede que modificara su título por el de Pansiana.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.
ORDOÑEZ AGULLA, Salvador, GARCÍA VARGAS, Enrique, SÁEZ FERNÁNDEZ, Pedro, GARCÍA-DILS, Sergio., "Cinco inscripciones romanas inéditas de Écija (Sevilla)" en HABIS, nº 32. Sevilla: Universidad de Sevilla, 2001.

martes, 13 de octubre de 2015

Ximénez de Lorite: a la vanguardia de la medicina ilustrada

El siglo XVIII conocido también como el Siglo de las Luces, o de la Ilustración en España, coincidió con la expansión por amplias capas sociales de un nuevo espíritu marcado por la secularización, el racionalismo crítico y la ciencia moderna. Por ejemplo, en medicina desde el siglo XVII, pero sobre todo en el XVIII, se sucedieron grandes avances científicos y descubrimientos que superaban las creencias tradicionales sustentadas por las ideas de Hipócrates y Galeno. Fue durante estos años cuando se descubrió la circulación de la sangre y el papel del corazón como motor del cuerpo humano, el oxígeno y como consecuencia el funcionamiento del aparato respiratorio y cuando el uso de los primeros microscopios (se habían inventado a finales del siglo XVI) permitió conocer bacterias o protozoos. Se utilizó el termómetro de forma generalizada, se practicaron análisis de orina para detectar enfermedades y nació la anatomía patológica. En el caso de España, uno de los impulsores de la revolución científica fue el ecijano Ximénez de Lorite.

Grabado sobre torniquetes de una obra de W. Harvey | Foto: Biblioteca Nacional de Medicina
Bonifacio Ximénez de Lorite había nacido en Écija a principios del siglo XVIII y estudió medicina en Sevilla. En la ciudad andaluza contrajo matrimonio y desarrolló su carrera como facultativo, alcanzando fama de ser uno de los mejores de su tiempo. De hecho, llegó a ser presidente de la Sociedad de Medicina de Sevilla que había nacido a finales del siglo anterior con el propósito de hacer frente a la medicina anclada en el pasado y a difundir los nuevos métodos de trabajo. Desde la Sociedad de Medicina, Ximénez de Lorite ayudó a impulsar los descubrimientos científicos. De hecho, la Sociedad sevillana era la primera que se fundó de este tipo en toda España y espejo de las que fueron naciendo durante el siglo XVIII, incluida la Real Academia de Medicina de Madrid creada en 1733.

Estetoscopio | Foto: Biblioteca Nal de Medicina
En el archivo de la sociedad sevillana se conservan algunas de las obras del médico ecijano, incluidas las disertaciones en las que Bonifacio Ximénez de Lorite hablaba sobre los avances médicos que se estaban llevando a cabo en aquellos años. Los temas tratados por Ximénez de Lorite abarcan diferentes aspectos médicos: la lepra, los partos, salud en cárceles,...En varias de sus obras, defendía la importancia de los baños y la higiene como forma de prevención de enfermedades. En otras, buscaba profundizar en nuevas teorías y técnicas como el "magnetismo animal" (teoría del alemán Mesmer que defendía la capacidad de toda persona de curar al prójimo a través de lo que hoy definiríamos como sugestión), la electricidad, el magnetismo,...

Ximénez de Lorite también tuvo tiempo para desarrollar una obra literaria como poeta satírico y fue miembro de la Academia de Bellas Artes de Sevilla. Compuso un importante número de poemas, entre los que destaca el Testamento en forma de verso que escribió para el Colegio de Santo Tomás. Muy anciano, murió el 1 de noviembre de 1791 después de toda una vida dedicada a la ciencia.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.
AGUDELO HERRERO, Joaquín y JIMÉNEZ AGUILAR, María Dolores. "Apuntes para un censo de personajes astigitanos: escritores, religiosos y militares del siglo XVIII" en Écija en el siglo XVIII. Actas del II Congreso de Historia. ´Écija: Ayuntamiento de Écija, 1989.
www.planetseed.com
www.ramse.com - Real Academia de Medicina de Sevilla.

martes, 6 de octubre de 2015

Historia con...Juan Palomo

Hoy nuestro "Historia con..." lo dedicamos a una persona muy especial porque, aunque nacida en Jerez de la Frontera, desde que llegó a Écija con apenas ocho años, ha sido evidente su enamoramiento de la ciudad. Las aulas del Colegio del Carmen, del Instituto Laboral y del Instituto San Fulgencio le prepararon para dar el salto a Sevilla y estudiar la carerra de Ingeniero Técnico Industrial en la especialidad de Electrónica, Regulación y Automatismo. Desde hace años se dedica a la enseñanza en las escualas profesionales Sagrada Familia y ha llevado acabo diversos proyectos relaciconados con la energía solar y con los medios de comunicación como la famosa Radio Safa. A través de la emisora ha impulsado junto a Rafael Flores el trabajo con alumnos con necesidades educativas especiales de aulas de integración y la obtención del primer premio a la Mejora de la Calidad Educativa "Francisco Giner de los Ríos" otorgado por el Ministerio de Educación y Ciencias, a nivel nacional, y la Fundación BBVA.

1. Conocer la Historia, ¿para qué?
Conocer la Historia es bucear en nuestras raíces, de dónde venis y por lo que hemos pasado, para comparar lo aprendido con lo vivido, razonar e intentar adivinar cómo puede ser el futuro y quedar intrigado por lo que alcanzará a ver.

2. De pequeño, la Historia siempre le pareció...
Una asignatura que tenía que aprender de memoria y que sólo me inspiraba aquellos dibujitos de la Enciclopedia de primero, segundo y tercer grado. Hubiera sido mucho más divertido con los proyectores de hoy.

3. Le gustaría pasar a la Historia como...
Una persona simple que si se recuerda alguna vez sea por algo bueno y merecido. Si no, prefiero que me olviden.

4. Se sintió partícipe de la Historia cuando...
Más bien, interiormente protagonista inmerecido, disfrutando de un momento irrepetible, sintiendo la cercanía de las personas que te necesitan, que se conforman con que les cojas las manos por un instante - como los abuelos - y al sentir la cercanía perpleja de los pequeños. Fue un día inolvidable cuando me llamaron Gaspar un cinco de enero. Si hice feliz a tan sólo una persona, para ella, forma parte importante de su historia.

Sacraficio de Dirce
5. ¿Un personaje histórico?
Jesús de Nazaret. Tan sólo su nombre y sus enseñanzas inspiraron la escritura de varios libros y la historia de muchos pueblos. Y por entonces sólo existía la palabra y algunos privilegiados para recogerlas en un pergamino. Algo habría de interesante en este personaje para conseguir esa revolución con los medios de entonces. Recordemos que Johannes Guttenberg todavía unos siglos en nacer para que la comunicación diera un pasito minúsculo. 

6. ¿Un hecho histórico?
De los vividos in situ y con las connotaciones de la época, la llegada de la Democracia. Lástima que después muchos tergiversen su significado.

7. ¿Una palabra (o frase) típicamente ecijana?
Hay muchas pero quizás la que se me viene a la cabeza es una que tiene que ver con personejes polémicos que han cabalgado entre la realidad y la leyenda pero que indiscutiblemente han formado parte de la historia, precisamente: "Ni eran siete ni todos eran de Écija". Quizá por mi pasión por indagar en esta parte controvertida, por llamarme Juan Palomo y porque me siento de Écija y siento su cultura sin haber nacido aquí. Si trasladamo esta frase a otro contexto, hay mucha gente válida y que sienten esta tierra aún siendo foráneos. 

8. ¿La mejor obra del patrimonio ecijano?
Lo pones muy difícil porque hay muchas. Quizá por el sitio donde se encuentra y por haber sido testigo directo de los designios de esta ciudad en las últimas décadas, el mosaico del sacrificio de Dirce, que espero volvamos a ver de nuevo algún día en la sala de plenos de la casa consistorial. 

Plaza de España - El Salón
9. ¿Un rincón inolvidable de Écija?
Admirar el entorno sentado en un poyo de la antigua plaza del Salón. 

10. Le gustaría que el siguiente logro en la Historia de la Humanidad fuera...
La utopía de conseguir una dignidad mínima para cada persona. 

11. ¿Un deseo para el futuro de la ciudad?
Que la Historia sea un pretexto para conservar lo bueno que hemos heredado y mejorar lo malo que hemos realizado. 

EXTRA. ¿A qué ecijano o ecijana le gustaría que invitáramos a la entrevista Écija Historia? 
Si no se ha hecho todavía, quizá a una de las personas más involucrada en la Historia y Patrimonio de esta ciudad: Juan Méndez Varo.